Personajes – Lemnec Tallin

Realizado por Emmanuel Sánchez, estudiante de periodismo

Hola soy Emmanuel D. Sánchez, estudiante de periodismo. Siempre me han interesado las historias de seres humanos que tienen la capacidad de mejorar la calidad de vida de otras personas, y este es el caso de Lemnec Tiller, pero ¿quién es?.

Lemnec: Mi nombre es Lemnec Tiller, soy ingeniero mecatrónico de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, soy el director y co fundador de la fundación Wayuuda, actualmente continúo trabajando con la fundación desde 2016 he dirigido y co fundamos Wayuuda, está adscrita a Cámara de Comercio de Bucaramanga, este es un emprendimiento social, una entidad sin ánimo de lucro y está fundamentada acá como fundación.

Para continuar con la introducción, Lemnec es un joven descendiente de la comunidad Wayuu de un pueblo de Santander llamado Mogotes, tiene un hermano y fue criado por su madre, una mujer que es abogada y docente. Lemnec reconoce que gran parte de su trabajo se debe a conocer las necesidades que pasan las comunidades Wayuu de la Media y Alta Guajira y a los valores que le ha inculcado su madre desde muy temprana edad.

Lemnec: Soy descendiente de la comunidad indigena Wayuu, a razón de conocer las necesidades y toda esta situación que acontece en la Alta Guajira con esas comunidades vulnerables fue que siempre he querido trabajar por las personas, también por la motivación que me ha brindado mi madre que es una persona bastante altruista y tiene un corazón gigante, entonces tuve una infancia bastante completa he sido una persona bastante feliz, he tenido las comodidades que puede una persona en un pueblo o en un centro urbano, y pues de esa misma empatía por sentir que las demás personas deben tener las mismas comodidades que nosotros tenemos acá es que ha nacido este emprendimiento social.

Lemnec pasó de vivir en Mogotes a vivir en Bucaramanga, la capital del departamento, la razón principal fue el traslado de su madre a Girón. A sus 11 años tuvo que rehacer su vida entrando al Colegio Aurelio Martinez Mutis, del cual se graduó, ubicado en la Ciudadela Real de Minas, lugar donde ha vivido desde que llegó a la ciudad. Lemnec notó al llegar las diferencias que hay en términos de educación.

Lemnec: Tuvimos que pasar de un pueblo al colegio público de aquí en bucaramanga, fue un reto gigante porque la educación en un pueblo es muy diferente a lo que uno puede enfrentarse acá en la ciudad, pero de todos modos lo tomamos de la mejor manera, creo que he sido una persona que aprovecha cualquier oportunidad que le da la vida, soy bastante ligado a analizar muy bien y aproveché la educación que me dio aquí el Colegio Aurelio Martinez Mutis en la ciudad de bucaramanga. 

Después de cuatro años de búsqueda vocacional, dio con la carrera de ingeniería mecatrónica, pero Lemnec reconoce que esos años de búsqueda fueron importantes para su desarrollo personal y profesional.

Lemnec: En esta vida he probado absolutamente de todo porque estuve en la universidad autónoma de Bucaramanga, primero hice el proceso  para entrar a la fuerza aérea como oficial. no fui aceptado, después entre a las Unidades Tecnológicas a estudiar Ingeniería Electrónica, después entré a la UIS y estudié 2 semestres de ingeniería electrónica tampbien, no fue lo mío y después conocí la carrera de ingeniería mecatrónica, que en ese momento solamente la estaban dando la UNAB y la Santo Tomás, entonces tome la iniciativa de entrar a la UNAB después de analizar una cantidad de parámetros y pues de todos modos, yo digo que uno debe aprender lo mejor del lugar y las personas con las que uno esté, fue algo gratificante, que después de un tiempo, porque me gradué en 2008 y empecé la carrera como tal en 2012, entonces aprendí bastante de todos los lugares a los que fui, digamos el pasar por la Uis me dio un criterio social bastante grande, estar en colegio público también me dió un criterio social bastante interesante.

Lemnec tras conocer las problemáticas que tenían las comunidades Wayuu y conocer personas que estaban dispuestas a ayudar, formó y fundó con la ayuda de una prima y de su madre, Wayuuda. En una primera instancia decidieron suministrarle a estas comunidades elementos de primera necesidad, pero Lemnec notó que lo que estaban haciendo era generar una dependencia a esas comunidades.

Lemnec: Hubo un momento en el que llegamos a la Guajira después de varios viajes que enviábamos cosas y llegamos sin enviar algo y llegó la comunidad como que “bueno y que hoy no llegaron con nada, ¿qué pasó? Estamos esperando que lleguen con algo.” No es nuestra obligación y nos dimos cuenta y evidenciamos la dependencia que estábamos generando en las comunidades, fue ahí donde cambiamos la mentalidad. 

Después de caer en la problemática que se estaba generando por su presencia asistencialista en la comunidad Wayuu decidieron desde la fundación integrar a la comunidad en proyectos tecnológicos que impactan a las comunidades, en 2016 crearon una escuela en el territorio, pero esto no fue fácil.

Lemnec: Todos los proyectos los hemos hecho literalmente con las uñas porque tocamos las puertas de la gente o las organizaciones donen lo que sea para nosotros podérselo enviar a las comunidades, ejecutarlos de la mejor manera como un proyecto. Esa escuela comenzó desde un ranchito que nosotros construimos con nuestras manos en este momento ya tiene 13 educadoras ya está inscrito al magisterio de educación nacional, entonces ha sido bastante prometedor ese crecimiento en Wayuuda.

Para Lemnec lo más importante es ser precavido con cada proyecto, además que llegar a las comunidades resulta a veces una tarea complicada, pero lo han tratado muy bien desde la fundación. 

Lemnec: Llegar a una comunidad es mostrar de una manera transparente el trabajo que hemos venido haciendo, cuando comenzamos con la escuela tuvimos que socializar con la comunidad cuál era el proyecto que queríamos dar a conocer quiénes éramos nosotros y comenzar con ellos trabajando y ya una vez que se fue dando esto, ellos mismos nos proponían, ellos mismos eran los que estaban ahí pendientes. Tomando todos estos conocimientos ancestrales es como nosotros hemos robustecido el proyecto porque el valor agregado que tenemos en Wayuuda es que nosotros aprovechamos los conocimientos ancestrales y los mezclamos con las técnicas y tecnologías provista desde la ciencia y la innovación, eso es el valor agregado y a lo que le hemos apostado, por eso es que por ejemplo en los sistemas de bombeo solar, las mujeres de las comunidades son las que sueñan donde está el agua y nosotros con estudios geofísicos determinamos que ahí en ese lugar donde soñaron, ahí hay agua efectivamente, ya pueden comenzar con la excavación, son los hombres los que excavan pozos de 20 metros , que muchas veces tratan más de 6 meses construyendolos a mano, no con una pala y pica sino con cincel y así es como ellos consiguen el agua, entonce es como esa mezcla entre los conocimientos ancestrales y la tecnología, al siglo 21 aún se puede hacer esa mezcla entre aprovechar los conocimientos ancestrales.  

Esta comunicación con la comunidad llevó a Lemnec a materializar su proyecto con la comunidad Wayuu, lo más importante era mostrarle a la comunidad lo bueno y lo malo del proyecto para que fueran conscientes de lo que acarrea su idea.

Lemnec: nosotros analizamos muy bien los aspectos geológicos, los aspectos demográficos de la misma comunidad y también la irradiación solar de la guajira que es la mejor de Sudamérica, todos estos factores los mezclamos en un cóctel que beneficia directamente a la comunidad y ya cuando hicimos el diseño lo propusimos a la comunidad una vez hecha la socialización la comunidad aceptó revisando muy bien cuáles eran los beneficios, cómo afectaba la naturaleza, cuál era el impacto del paisaje y la comunidad lo tomó de la mejor manera. Una vez tuvimos esa aceptación, una vez pudimos llevar todo el papeleo a la universidad, porque me tocó sacar papeles del Cabildo indígena, del resguardo de la media y alta guajira, y todo eso lo teníamos porque la comunidad estaba abierta a trabajar este tipo de proyecto. 

Pero aún faltaba algo importante para materializar este proyecto, un inversor. Cuadraron una reunión con el director de marketing de la Universidad Autónoma de Bucaramanga para comentarle el proyecto pero por cuestiones de tiempo no pudieron concretar, pero una periodista de la universidad los escuchó y vio la presentación, esa información la posteo en portales UNAB de ahí pasó a periódico 15, de ahí a Vanguardia y terminó en un medio nacional llamado El Tiempo.

Lemnec: De ahí en adelante ya empezó a llegar recursos de otras partes, me contactó Stanley Black and Becker, una empresa americana y de ahí se pudo financiar el segundo proyecto, el primero lo financió la UNAB, después de ver toda esta cantidad de impacto y que si era una realidad la universidad dijo listo vamos a trabajarlo de esta manera, hicieron la financiación, se pudo generar el primer sistema de bombeo, este consiste básicamente en extraer el agua en el pozo, el pozo ya está construido por la comunidad, al fondo está el agua a 20 metros de extrae con una bomba sumergible y se colocan los tanques esto todo tiene su automatización porque uno debe determinar que la bomba no trabaje en seco o que los tanques no se hayan llenado, entonces hay un controlador y este también es el que da el suministro con la energía solar de los paneles solares.

Este proyecto consiguió reducir una labor tan complicada como la de extraer agua de un pozo a las comunidades Wayuu, a la simple acción de abrir una llave para que salga el agua. También hay que tener en cuenta que a estos sistemas se les debe asignar un control pero para eso está la comunidad. 

Lemnec: Dejamos un manual de español a Wayuunaiki donde cualquier persona de la comunidad que quiera conocer cómo funciona un panel cómo funciona esto, puede adquirir este manual, eso está al lado del sistema de bombeo, eso es lo interesante, nosotros queremos dejar una tecnología de fuente libre para que cualquier persona vaya y conozca qué es lo que está instalado. 

Lo que más reconforta de sacar una idea de esta magnitud adelante, en primera instancia es ver a la comunidad aprovechando el recurso que se les ha brindado, pero en segunda instancia los reconocimientos personales y los que recibe el proyecto son los que fortalecen esas ganas de ayudar a demás personas.

Lemnec: Hemos tenido muy buena visibilidad nacional e internacional, fui seleccionado por el MIT como uno de los 35 jóvenes innovadores, fui seleccionado como el humanitario del año por MIT, fuimos ganadores del premio Pavco del agua en 2019, fuimos ganadores de la iniciativa por los jóvenes comprometidos por Nestlé, UNESCO y Ashoka en 2019 y 2020, fui ganador al premio de talento joven de la presidencia de la República y con eso pude ir al One Young World en Londres en 2019, soy embajador de OYW que es la red de juventudes más grande del mundo, también fui ganador de los premios Latinoamérica verde.

Lemnec considera que su modelo es aplicable a muchos lugares de Colombia, por esto aspira es a seguir ayudando a comunidades vulnerables en un futuro próximo con su modelo autosostenible.