Personajes – Rowlan González

Realizado por Nicolás Amaya, estudiante de periodismo

Dejando sus casas, sus familias y sus vidas, con la idea de un mejor futuro. Es la situación por la que miles de venezolanos han tenido que pasar desde el inicio del socialismo en el 2000. Y 15 años después, con la crisis económica de Nicolás Maduro, son cada vez más las personas que han tenido que dejar su tierra natal. Dónde casos de éxito y progreso se han hecho protagonistas. Hoy tenemos la Historia de Rowlan Gonzales, un venezolano de 26 años.

Rowlan nació en Punto Fijo, el principal eje económico de la península Paraguaná ,donde abunda el comercio, el turismo y zonas industriales, siendo una de las cunas principales de los complejos refinadores del país.

Sin haber salido del país y si quiere conocer Colombia. Row durante 6 meses recaudó lo necesario para viajar y mantenerse durante un tiempo. Con el miedo y la inseguridad de viajar a lo desconocido, decidió tomar el riesgo. El 23 de enero de 2017, viajó hacia Cartagena donde lo esperaban unos conocidos.

Rowlan Gonzales: Tenia 21 años, iba a cumplir 22 ese día, ese mismo año iba a cumplir 22. Tenia amigos con los que hablábamos sobre el tema de venirnos a Colombia. Y un día hable con mi papa y con mi mama, luego, al principio no se lo tomaron muy bien, no me apoyaron tanto. Pues uno tiene su casa, estaba estudiando, pero al final, el que tiene la decisión es uno y yo tome mi decisión. 

Sin la aprobación de sus padres, tomó una decisión dudosa con ganas de salir adelante, rumbo a Cartagena.

Rowlan Gonzales: Me fui solo, llegue allá, estuve como mes y medio por allá en Cartagena y luego llegue a Bucaramanga.

Row no solo no conocía Cartagena, tampoco tenía los recursos para iniciar su camino de barbero, lo que lo llevó a trabajar en diferentes lugares con el propósito de reunir lo necesario.

Rowlan Gonzales: Pues yo sabia peluquear, pero no tenia las herramientas los equipos para poder trabajar como barbero. Si ya uno sabia que le tocaba lo que fuera porque uno llega y hay que pagar arriendo, tienes que pagar esto y lo otro, la comida entonces yo sabía que estaba dispuesto a hacer lo que fuera mientras conseguía la manera de comprarme mis herramientas y todo lo demás. En Cartagena trabaje cuidando unos coches, la zona de boca grande, donde los turistas pasaban y alquilaban los cochecitos y paseaban. Estuve trabajando doce horas bajo sol, hasta que un día hablé con mi amigo que estaba en Bucaramanga y me dijo “vente para Bucaramanga” y en ese entonces, la barbería no estaba tan, no había tanta barbería como hay hoy en día entonces había mucho por explotar, había más proyección aquí. 

La vida en Cartagena no fue muy amena. Trabajo día tras día bajo el sol, durante mes y medio. Tiempo suficiente que a los pocos días le mostraría su próximo destino. 

Rowlan Gonzales: Me despertaba a las cuatro y media de la mañana, hacia el desayuno; la señora de la casa me ayudaba con el almuerzo, me tocaba tomar bus y el bus duraba casi una hora en trasladarse desde donde yo vivía hasta la zona de boca grande, entonces llegaba las seis de la mañana al trabajo.  Y duraba hasta las seis y media de la noche y después, como era hora y pico y me tocaba ir en bus, entonces mas o menos otra hora y media hasta llegar a la casa, prácticamente era por lo menos unas 15 horas por fuera, entonces, no, muy duro. La cosa no era muy agradable y decidí al final, pasarme a vivir aquí en Bucaramanga. Me acuerdo de que trabaje una semana y con eso pago llegue aquí donde mi otro amigo con el que hablábamos. 

Con sus ahorros contados y opciones limitadas, decidió probar suerte, donde se encontraba otro amigo suyo. Con el anhelo de ser una historia distinta a la que tuvo en Cartagena. Tomó sus maletas y se dirigió a la capital Santandereana, donde esperaba por fin ejercer su sueño de peluquero.

Rowlan Gonzales: Cuando llegue, legue de noche, era media noche y la verdad poco conocí. Un tiempo que dure aquí más o menos diría yo que unos siete meses para poder salir de la zona en que yo transitaba, la zona donde yo transitaba era muy limitada. O sea, era por la zona satélite y na más conocía esa zona. No salía de ahí porque en ese tiempo me acuerdo de que la migración era mucho más estricta, entonces casi por esa zona no había control migratorio y a mi me daba miedo que me deportaran o algo. Porque yo tampoco tenía la documentación completa, entonces no salía de la zona. Duré como ocho meses ahí como en esa zonita del caldas, de la plaza satélite, no salía de ahí, pero cuando conocí digamos cabecera, ya claro, la ciudad era muy bacana, luego conocí el centro comercial de Provenza y ya cambiaba como la expectativa que tenia yo, porque al principio uno llega y es trabajo y trabajo y trabajo, pero ya después uno empieza a vivir la vida en la ciudad y empecé a conocer más, total que ya llevo cinco años aquí.

Con poca experiencia y herramientas para trabajar como peluquero, row no podía iniciar desde las grandes peluquerías. Debía buscar un lugar que le diera la mano a conseguir la experiencia y salario necesario para vivir.

Rowlan Gonzales: En la casa que yo vivía había un amigo que era tatuador y el se cortaba el pelo antes donde un amigo de el en el barrio alto viento. Esa fue mi primera peluquería. Llegaba muy poca clientela ahí y como te digo, como uno viene de otro país es obligatorio tener o estar en un lugar, trabajo que le ayude a cubrir todos los gastos y esa peluquería no, si era buena, pero, pero digamos para uno cliente nuevo que esta por primera vez era mas que todo llegaban clientes frecuentes o clientela, pero se cortaban con el dueño de esa peluquería. Poco llegan clientes, así como para que uno que necesitaba que llegaran clientes nuevos, entonces me decidí a buscar por otra barbería.

Poco a poco Row fue conociendo más de Bucaramanga, fue adquiriendo esa experiencia que necesitaba para llegar a las grandes peluquerías. Aprendió a ser detallista y perfeccionista en sus cortes, por la velocidad que requerían en los locales pequeños y con eso llegó a tener el nivel necesario para subir de nivel.

Tocando puertas y presentándose en las peluquerías reconocidas de Bucaramanga. Fue como llegó a una de las más reconocidas de todo el departamento, atendiendo a famosos, políticos y personas reconocidas. 

Rowland Gonzales: Bueno cuando uno empieza en una barbería de esas, barberías pequeñas, barberías de barrio, se puede decir que la mentalidad que uno tiene es de barbero común, que es hacer tantos cortes, hacer el corte bien bacano, rapidito porque normalmente como esa barbería van a un costo bajo, el volumen de personas que van es mayor. Entonces, toca cortar rapidito esto, lo otro, en cambio cuando uno no va para ese tipo de barbería más grande, más completas, más reconocida, uno empieza a tratar como otro tipo de público, empiezas a ver la barbería desde otro punto de vista muy diferente al que tiene uno cuando las barberías pequeñas y no, la experiencia es totalmente distinta. Pero no, eso es como decimo nosotros, de otro nivel, el trabajo que a uno lo llevo, trabajar en lo que trabajaba antes a ir evolucionando, se da cuenta del progreso que ha tenido. Uno se siente bien y eso lo ayuda a sacar lo mejor de uno cada vez porque como tu dices, va mucha gente reconocida para allá uno maneja la clientela son políticos, empresarios, entonces toca ponerse a la altura de en cuanto al servicio, la atención. Pero, si, uno se emoción también por el reconocimiento que uno puede llegar a tener cuando esta este tipo de peluquerías y eso lo motiva a uno a mejorar cada día. 

Row a pesar de que ha permanecido por más de cinco años en Colombia. Nunca ha sido discriminado o rechazado por ser venezolano. Todo lo contrario, se ha sentido bienvenido y acogido por los colombianos durante todo su proceso.

Rowlan Gonzales: Cada quien tiene una experiencia diferente, ¿no? Algunos les va bien, algunos mal. Cada persona, yo digo que cada venezolano puede tener una creencia o un pensamiento distinto, porque cada quien tiene un proceso distinto. Yo hablo por mi proceso y a mi me parece que, aquí nos han tendido la mano, nos han ayudado y que gran parte de lo que uno puede hacer aquí es también porque la persona colombiana te ayudo, te apoyo y la verdad que yo conozco mas colombianos que venezolanas, entonces por es aparte, super, super agradecido porque de verdad que habla mucho de cómo te digo, según la experiencia de cada quien. Mi experiencia es que a mi me han ayudado y me han apoyado mucho y que he conocido muy buenas personas aquí. 

Sin duda el camino no fue para nada fácil, salir de tu país a tan temprana edad con las simples ganas de salir adelante. Sin embargo, el viajar tan lejos del hogar y permanecer de tal forma durante tanto tiempo, le generó uno de los dolores más grandes en todo el recorrido de Rowlan.

Rowlan Gonzales: Lo más difícil te digo que sinceramente, ha sido el fallecimiento de mi papa y que yo estuve lejos, lejos de mi familia, lejos de mi casa, eso fue lo mas duro.  

Esta fue la historia de Rowlan Gonzales, un joven venezolano de 26 años que se despidió de su hogar, su familia y su tierra. Que, pasados los años con trabajo y sacrificio, logró su sueño y su cometido, convirtiéndose así en uno de los peluqueros más solicitados del momento.